lunes, 25 de enero de 2010

Novena a la virgen de santa Marta


NOVENA A SANTA MARTA

ACTO DE CONTRICION

Señor mío Jesucristo crucificado por mi amor, que habéis prometido por boca de vuestros profetas, poner en el olvido las mayores iniquidades en el momento en que un pecador se convierta de veras a vos, y las detestare con amargura de su corazón postrado ante vuestra soberanía y penetrado de más vivo dolor a vista de la muchas culpas que contra vos he cometido, digo con todo mi corazón que me pesa haber ofendido a tal bondad solo por ser quien sois tan digno de ser amado. Misericordia amable servidor mío, recibid padre dulcísimo a este hijo ingrato y rebelde, padre dulcísimo a este hijo ingrato y rebelde que lleno de confianza se arroja en el seno de tu misericordia y clemencia; dadme vuestra gracia para amaros y serviros con perseverancia constante hasta el fin de mi vida Amen.

Señor mio Jesucristo, que habiéndoos suplicado Santa marta cuando se hallaba afanada en preparar lo necesario para obsequiaros en su casa de Betania, en donde estabais hospedado, que mandéis a su hermana Magdalena que la ayudase le siteis aquella respuesta misteriosa y llena de enseñanza para la vida espiritual diciéndoles: “María, María muy cuidadosa andas, y muy solicita en servirme, pero condeno tu inquietud; todo lo que turba el alma la disipa y toda disposición del corazón y del espíritu me desagrada; es menester servirme con fervor pero en mi servicio jamás se ha de perder la paz del corazón”. Haced, pues Divino Salvador de nuestras que nosotros a disposición de vuestra amada discípula, nos aprovechemos de esta maravillosa doctrina y que por ella os sirvamos con un amor perfecto y con un espíritu inferior, santificando todas nuestras ocupaciones exteriores nos asegures la salvación que es el único grande negocio que nos interesa. Asi lo esperamos conseguir dulce Jesús, por los infinitos meritos de vuestra pasión y muerte; y por los ruegos de vuestra amada Marta, concédeme en esta novena si no se opone a nuestra eterna felicidad. AMEN

ADORACION PARA TODOS LOS DIAS

Dios y señor mío que enriquecisteis con tantas y con tan abundantes virtudes a la bienaventurada Virgen Santa Marta, la que conociendo a vuestro hijo Jesus por el Mesias verdadero abrazando gustosamente su doctrina y practicando con fidelidad tus celestiales lecciones, llego en poco tiempo a la santidad más elevada, os suplico señor que por los merecimientos del mismo Jesus, nuestro redentor y por la intercesión de nuestra gloriosa santa, nos concedáis los auxilios que necesitamos para agradaros en las acciones de esta vida y gozar después eternamente nuestra presencia en La Gloria y solicitar la gracia que solicitamos en esta novena. AMEN.

DIA PRIMERO

Favorecida discípula de Jesucristo Santa Marta virgen gloriosa patrona y protectora nuestra que oyendo los elogios que hacia el señor de la virginidad y viendo lo mismo que le agradaba esta admirable virtud muy prestante determinante a no admitir otro esposo que el espso de las vírgenes; y renunciando a las vanidades del mundo, te dedicaste a la soledad y el retiro, con lo que llegaste muy en breve a la perfección evangélica; te suplico santa Admirable que por los auxilios de tu meditación vivamos todos con pureza y castidad en el alma y en el cuerpo, aborreciendo las vanidades y ricos de este mundo Materialista, para que de este modo nos hagamos dignos de la Eterna bienaventuranza.

También imploro Santa mía, vuestra intersección para que la majestad divina me conceda el favor particular que ahora solicito, si conviene para el bien y provecho de mi alma, y si no, vos como abogada mía enderezad y rectificad mis pensamientos a mayor servicio de Dios. Alcanzadme una meritoria conformidad y resignación en su santísima voluntad. AMEN.

(Tres Padrenuestros, Avemarias y Gloria Patri, en reverencia de las tres virtudes, humildad caridad y retiro que tan señaladamente se distinguieron en nuestra ilustrísima santa)

Aquí se levante el corazón a Dios y se pide lo que se desea alcanzar por las intersección de la Gloriosísima Santa Marta.

ORACION A NUESTRA SEÑORA

Emperatriz de los angeles y de los hombres, dulcísima María, Madre Nuestra, pues que la gloriosa Santa Marta no se aparto de su lado en todo el tiempo de sus congojas y aflicciones, acompañándote al pie de la cruz y en el sepulcro de tu divino hijo asistiéndole y sirviéndote con el mayor rendimiento, respeto en tu amarga y dolorosa soledad; te suplico madre de la misericordia que por lo mucho que aprecias esta meritoria santa, apoyas y recomiendas los ruegos que ella dirige en mi favor a su soberano Maestro mi adorable Redentor, Jesus hijo tuyo, para que en este modo conceda la santísima trinidad el buen despacho que deseo en mi soledad, si ha de ser para el bien eterno de mi alma haciéndome en todo y por todo la voluntad santísima de Dios. Amen.

(Se reza una salve a Nuestra Señora de los Dolores, pidiéndote su asistencia y ampare la hora de la muerte)

GOZOS A LA GLORIOSA SANTA MARTA

Tierna y escogida flor de Jesús amada

Alcánzame abogada la pureza y santo amor.

De prosapia esclarecida y ricos padres naciste a Jesucristo serviste como su esclava rendida que es el noble esplendor que mas ilustra y agrada.

Alcánzame abogada la pureza y santo amor.

Fuiste azucena tan pura que desde la edad temprana pisaste la pompa vana del mundo con su locura asi victima del amor a Dios quedas consagrada.

Alcánzame abogada la pureza y santo amor.

En esta inocente vida maestra de perfección, te entregaste a la oración con voluntad muy rendida admira tanto fervor en niña tan delicada.

Alcánzame abogada la pureza y santo amor.

Ciego de Saña inhumana al judaísmo procura pervertir alma tan pura al saber que eras cristiana confundiste con valor tu terquedad obstinada.

Alcánzame abogada la pureza y santo amor.

Tu corazón con anhelo es reloj del sol divino que a todas horas muy fino se sigue con propio celo; de aquella fragua y ardor sales más acrisolada.

Alcánzame abogada la pureza y santo amor.

En expresión amorosa del que en la ­­verdad constante fue María muy amante y marta muy oficiosa, cuando el mismo salvador Hospedo en vuestra morada.

Alcánzame abogada la pureza y santo amor.

Lloro el redentor sagrado al oir tu amargo llanto y de tu hermano el quebranto ya Lazaro sepultado fineza de superior compasión extremada.

Alcánzame abogada la pureza y santo amor.

A su voz imperiosa de la muerte obedecida vuelve Lázaro a la vida con novedad asombrosa que no pudo con mas primor queda tu fe así premiada.

Alcánzame abogada la pureza y santo amor.

Son desvelos finos fruto y prueba nada escasa esta Iglesia y esta casa hospital de peregrinos seguro tiene el fervor el que en ella halla posada.

Alcánzame abogada la pureza y santo amor.

Desde aquí a toda dolencia flujo de sangre, dolores, y a los tristes pecadores se difunde tu asistencia cesa en fin todo temor luego que eres invocada.

Alcánzame abogada la pureza y santo amor.

Si la intempestiva guerra a nuestra patria devora por tan grande intercesora logra la paz esta tierra, pues Vos sois la que destierra la discordia y el furor.

Alcánzame abogada la pureza y santo amor.

Al que en lance apretado de la agonía te implora por tu amante protectora con propicio agrado líbranos a todos del horror de una muerte desgraciada.

Alcánzame abogada la pureza y santo amor.

Casa esposa del señor de tu reino coronada alcánzanos abogada la pureza y santo amor.

Escúchame, favorable, señor Dios vuestro para que así como nos alegramos de la festividad de tu bienaventurada virgen Santa Marta, así también por su amor seamos instruidos de su piadosa devoción, por Jesucristo nuestro señor. Amén.

PETICION DIARIA CONCLUIDA LA NOVENA

Purísima Virgen patrona tutelar de esta ciudad, modelo de castidad y de paciencia, ejemplo objetivo de todas las virtudes cristianas, testigo presencial de las divinas palabras, milagros, pasión muerte y resurrección de nuestro redentor Jesus; humildemente nos acogemos a vuestro patrocinio y amparo y rogamos encarecidamente con toda la sinceridad del alma con la fe viva y ferviente que despierte y fomente el corazón humano la sabia y vivificante doctrina de vuestro maestro y amantísimo esposo nuestro salvador, nos alcances del tranquilidad de conciencia, ocasionada por el cumplimiento de mis obligaciones morales religiosas asi como la dicha y prosperidad de esta tierra querida que en honor de nuestras virtudes y Gloria de Dios lleva el nombre de Santa Marta.

Intercede casta del señor por la dicha y la prosperidad de todos los seres que amamos, alcanzadnos las paz y la concordia que la sociedad reclama para su bienestar y que fieles a lso preceptos divinos que por órgano del inspirado Moisés fueron revelados al pueblo escogido para nuestro bien, consigamos la gloria eterna reservada a los mansos y humildes de corazón.

Si, virgen escogida haced que después de haber alcanzado el perdón de nuestras debilidades y flaquezas, seamos por su auxilio humildes y castos, que nuestra vida sea tranquila y conservemos pureza en las costumbres amando a nuestros prójimos en el señor para que practicando, con fe, esperanza y caridad la Santa Ley del Sinaí, y las laudables enseñanzas de Nuestro Señor Jesucristo al dejar este valle de Lagrimas disfrutemos las delicias que nos ofrece la Jerusalén celeste. Amén.

A JESUCRISTO CRUCIFICADO

Delante de la Cruz, los ojos míos, quédenseme, señor así mirando y sin ellos quererlo, estén llorando porque pecaron mucho y están fríos

Y estos labios que dicen mis desvíos quédenseme, señor así cantando y sin ellos quererlo están rezando porque pegaron mucho y son impíos

Y así con la mirada en Vos prendida y así con la palabra prisionera como la carne a vuestra Cruz asida quédense, señor el alma entera y así clavada en vuestra cruz mi vida. Señor, así cuando queríais me muera.

DIA SEGUNDO

Favorecida discípula de Jesucristo, Santa Marta, Virgen Gloriosa y patrona protectora nuestra que al mismo tiempo que hacías pública profesión de la más ajustada y ejemplar virtud padecía tu corazón las mayores aflicciones y penas al ver que tu hermana María Magdalena entre perfumes, galas y joyas, dejábase llevar de su ínclinación a la profanidad orgullo y brillantez mundana, se había hecho el escándalo públíco de toda la provincia sin que hubiese bastado tu anhelante esmero, lecciones y ejemplos para inspirar el temor de Dios a la modestia y compostura propias del sexo hastá que por fin oyendo benignamente el Hijo de Dios los clamores y ruegos que con Lázaro dirigías incesantemente a su piedad por la salvación de una hermana de de vida tan licenciosa y perdida, movió el corazón de aquella insigne pecadora y con su perfecta conversión y maravillosa mudanza, llenó el tuyo de inexplicable gozo y alegría. Continuad, piadosa Santa, vuestros ruegos al Señor a favor de todos los infelices pecadores, para que ayudados con sus dívinos auxílios imiten a la Magdalena en la enmienda, aborrecimiento, dolor y penitencia de sus pecados, también imploro Santa mía, vuestra intercesión, para que la Majestad divina me conceda el favor particular que solícito si conviene para el bien de mi alma, y si no, Vos como abogada mía enderezad mis peticiones al mayor servicio de Dios alcanzándome una meritoria conformidad con su santísima voluntad. Amén.

DIA TERCERO

Favorecida discípula de Jesucristo Santa Marta, Virgen Gloriosa, patrona y protectora nuestra, que habiendo enfermado, y muerto tu hermano Lázaro y habiendo Jesús llegado a tu casa después de cuatro días de sepultado, apenas le viste cuando bañada en llanto y llena de fe más viva, le dijiste: “Señor, si hubiéseis estado aquí, no hubiera muerto mi hermano, pero no desconfío de verlo resucitado porque sé que Dios no te puede negar cosas que le pides”. Y en efecto, movido el Señor de tus lá- grimas y las de María Magdalena premió tu amorosa confianza restituyendo la vida a tu hermano. Te ruego, pues dichosa Santa que amoldes y dispongas nuestrós corazones de manera que ocurriendo a ejemplo tuyo en todas nuestras penalidades y trabajos a Jesús, con la fe, confianza y pureza necesarias, merezcamos que sus divinos socorros y consuelos remedien nuestras necesídades y miserias. También imploro Santa mía, vuestra poderosa intercesión para que la Majestad divina me conceda el favor que ahora solicito, si conviene para el bien de mi alma, y si no Vos como abogada mía, enderezad mis peticiones al mayor servicio de Dios, alcanzándome una meritoria conformidad con su Santísima voluntad. Amén.

DIA CUARTO

Favorecida discípula de Jesucristo Santa Marta Virgen Gloriosa, patrona y protectora nuestra, que siguiendo constantemente los pasos de tu Divino Maestro, no lo quisiste perder de vista, sobre todo durante el tiempo de su pasión sintiendo y llorando amargamente todos sus tormentos y afrentas hasta verlo morir clavado con ignominia en la cruz. Te suplico, oh dulce Santa, que por tu medio logremos las gracias celestiales que necesitamos para emprender y seguir con confianza los caminos de Jesús y para fijar nuestro espíritu en la contemplación de su pasión dolorosa, para que de este modo consigamos algún día celebrar los triunfos de la gloria. También imploro, Santa mía, vuestra poderosa intercesión para que la Majestad Divina me conceda el favor que solicito si conviene’ para el bien de mi alma, y si no, Vos como abogada mía enderezad mis peticíones mayor servicio de Dios alcanzándome una meritoria conformidad con su santísima voluntad. Amén.

DIA QUINTO

Favorecida discípula de Jesucristo, Santa Marta, Vígen Gloriosa patrona y protectora nuestra, que después de que los piadosos santos varones bajaron de la Cruz al adorable cuerpo del Salvador, y después de haber presenciado y acompañado con tus tristes lamentos y abundantes lágrimas el imponderable acerbo dolor de María Santísima al ver a su Divino Hijo muerto, ensangrentado y desfigurado en sus amorosos brazos concurriste con María Magdalena y otras piadosas personas, a rendir a aquel sagrado cadáver los últimos honores dándole decente sepultura con la mayor veneración te suplico poderosa Santa, nos alcances del Señor que penetrados de un verdadero dolor y arrepentimiento de que nuestros pecados sean la causa de los tormentos y penas de Jesús y de María, aceptemos acompañarlos digna y espiritualmente en ellas para alabar y bendecir después sus misericordias en la patria celestial. También imploro, Santa mía, vuestra poderosa intercesión para que la Majestad Divina me conceda el favor que solicito si conviene para el bien de mi alma y si no, Vos como abogada mía, enderezad mis peticiones al mayor servicio de Dios, alcanzándome una meritoria conformidad con su santísima voluntad. Amén.

DIA SEXTO

Favorecida discípula de Jesucristo Santa Marta, Virgen Gloriosa patrona y protectora nuestra que después de sepultado nuestro Divino Redentor no te apartaste de su afligida Madre, sino acompañándola en su soledad y aliviando cuanto era dable su tristeza y amarguras, te mostraste cada vez más obsequiosa y amante de esta Señora. Te suplico Santa Amable que como tan allegada de esta divina Reina, inclines su maternal corazón a nuestro favor excitando en nuestros pechos la más fervorosa devoción a sus dolores para que amparados de su soberana protección, lleguemos felizmente a la gloria. También imploro Santa mía, vuestra poderosa intercesión para que la Majestad Divina me conceda el favor que solicito si conviene para el bien de mi alma y si no, Vos como abogada mía enderezad mis peticiones al mayor servicio de Dios alcanzándome una meritoria conformidad con su santísima voluntad. Amén.

DIA SEPTIMO

Favorecida discípula de Jesucristo Santa Marta, Virgen Gloriosa, patrona y protectora nuestra, que mereciste la gran dicha y gozaste de la dulcísima alegría de ser de las primeras personas que vieron al Señor después de su triunfante resurrección asistiendo a sus instrucciones y recibiendo cada día nuevas gracias y favores y luego que subió a los cielos no te apartaste del lado de la Santísima Virgen hasta la venida del Espíritu Santo cuyos dones recibiste en el Cenáculo. Te suplico amada Santa, que por tu mediación nos hagamos dignos de la consoladora presencia de Jesús en nuestras almas para que inundadas de sus gracias merezcamos alabarte por eternidades en el cielo. También imploro Santa mía, vuestra poderosa intercesión para que la Majestad Divina me conceda el favor que solicito si conviene para el bien de mi alma y si no, Vos como abogada mía enderezad mis peticiones al mayor servicio de Dios alcanzándome una meritoria conformidad con su santísima voluntad. Amén.

DIA OCTAVO

Favorecida discípula de Jesucristo Santa Marta, Virgen Gloriosa, patrona y protectora nuestra, que fuiste perseguida de los judíos desterrada con tus hermanos metidos en un navío sin mástiles, timón ni aparejo alguno y expuestos al arbitrio y furia de los vientos y las olas del mar, pareciéndoles el mejor medio de deshacerse de una familia cuya presencia no podía sufrir, porque Lázaro era un milagro visible y un testimonio elocuente de la Divinidad de Aquel a quien ellos habían muerto ignominiosamente; pero que salvandoos la Divina Providencia, arribásteis al puerto de Marsella, donde anunciaste la fe de Jesucristo, convirtiendo a muchos y obrando grandes maravillas. Te suplico poderosa Santa, nos alcances del Señor la constancia y firmeza que necesitamos para sufrir por Jesucristo todas las persecuciones, burlas y desprecios que se .nos susciten, sin que jamás dejemos de alabar, confésar y bendecir su santo nombre. También imploro, Santa mía, vuestra poderosa intercesión para que la Majestad Divina me conceda el favor que solicito si conviene para el. bien de mi alma, y si no, Vos como abogada mía, enderezad mis peticiones al mayor servicio de Dios, alcanzándome una meritoria conformidad con su santísima voluntad.

DIA NOVENO

Favorecida discípula de Jesucristo, Santa Marta, Virgen Gloriosa patrona y protectora nuestra, que movida,de las lágrimas de los vecinos de Tarascón y de los pueblos comarcanos los librásteis del monstruoso dragón qué todo lo devoraba, atrávesaste el río Duranza, armada con la Santa Cruz y agua bendita, hallaste el dragón que estaba devorando a un hombre, le halaste con el ceñidor trayéndole a la ciudad, donde le dieron muerte. Después retirándote a un desierto con muchas otras doncellas que habías convertido y edificando un monasterio vivías en él, como ángeles y castas esposas del Salvador, el cual queriendo premiar tus virtudes te reveló el día de tu dichosa muerte como también el que tu hermana Magdalena gozaba ya en el cielo de su gloria; y después de una aclentura lenta, que aumentó tus merecimientos, sabiendo que era llegada la hora de juntarse con tu Divino Esposo, mandaste que te echasen sobre las cenizas en presencia de tus afligidas compañeras y exhortándolas a la perseverancia final, pasaste tranquilamente al descanso del Señor. Te suplico preciosa Santa, nos facilites los medios que necesitamós, para que llevemos una vida espiritualmente retirada de los bullicios del mundo sea feliz nuestra muerte. También imploro Santa mía, vuestra poderosa intercesión para que la Majestad Divina me conceda el favor que solicito si conviene para el bien de mi alma, y si no, Vos como abogada mía enderezad mis peticiones al mayor servicio de Dios alcánzándome una meritoria conformidad con su santísima voluntad. Amén.

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